Evidencias del cambio de época

Señales claras de un nuevo mundo

P. Erik Sánchez Rodríguez

1/17/20264 min read

Evidencias del Cambio de Época

Se nos ha mencionado desde hace algunos años, en distintos medios, de una transición temporal que estamos como mundo y sociedad viviendo, llamada cambio de época, y no solamente viviendo una época de cambios. A pesar de que los estudiosos nos han mostrado evidencias de esta mutación mundial, todo parecía no ser tan claro, pero los acontecimientos de este último quinquenio y, sobre todo, de este último año e inicios de este 2026, con la aprehensión de Nicolás Maduro y la experiencia que vive Venezuela, nos han mostrado que, al ir ya encaminados en este primer cuarto de siglo, que el mundo está maduro (si me permiten jugar con esta expresión) para mostrar más claramente lo que ya es, un verdadero y claro cambio de época.

Veo gente de Venezuela llorando de felicidad, y otros enojados por la intervención de los EEUU en dichas tierras. Veo gente de todo el mundo que no son venezolanos, en ambas posturas opinando desde realidades totalmente distintas y distantes. En este artículo no pretendo señalar quien esté bien o quien esté mal, porque no es este el fin, pero pretendo decir, que esta aprehensión y los señalamientos sobre México, Groenlandia, las reacciones en Europa y en cada rincón del mundo, nos muestran que de verdad el mundo está en esta transición dolorosa a punto de madurar y ya está en una acelerada transformación de la época.

Lo que nos toca ver

Nos esperan nuevas formas de comprender la política nacional e internacional, nuevas formas de búsqueda de paz, nuevos caminos de construcción de un mundo tan separado y tan aldeano al mismo tiempo. Nos tocará ver cómo el mundo se transforma con la inteligencia artificial, que en breve será más invasiva (aún más), y no siempre para no tan claros intereses; nos toca ver cosas que parecían lejanas, pero lo más importante es que no nos toca solo ver como espectadores. A todo esto no digo nos tocará, sino, nos toca, porque ya lo estamos viviendo.

A dónde vaya el mundo, no es solo cuestión de las decisiones de las altas esferas políticas, que más que nuestros representantes y empleados, por el voto ciudadano, parece que los elevamos a la dignísima calidad de dueños y señores de nuestra vida (y de nuestra muerte). Cabe señalar que estos eventos vividos de modo inmediato con estos conflictos armados que nos han dado la bienvenida en el 2026, no son el inicio de la nueva época. Estos son los síntomas más que claros que la nueva época ya está aquí, presente con todo lo que da. El capullo terminó por romperse. Y aunque hablar de estas duras realidades de conflictos casi bélicos no nos gusta, es obvio que debemos prepararnos, al menos en lo inmediato a posibles crecientes en estos conflictos. El mundo ha madurado y su sociedad con él. Las nuevas formas de pensar se hacen presentes con sus modas, su arte, música, tendencias, y las sin razones que nos llegan que quisiéramos evadir, pero están ahí presentes las que ya han llegado, y vienen en camino, las que están por llegar.

El protagonista y editor de la nueva época

Ante todo esto, el punto no es solamente la madurez de la sociedad en general o de la época misma que ha cambiado y nos lleva en la inercia de sus acciones. EL verdadero punto es: ¿tú como persona ya estás maduro y listo para vivir ésta nueva época? ¿Estás preparando a tus hijos a enfrentar los retos y a vivir su vida en esta sociedad que les tocará vivir?

Cabe señalar que no estoy hablando de manera pesimista, como si todo fuera a ser malo, sino que, lo que es malo siempre sale a la vista de modo inmediato, pues la razón y la conciencia lo rechazan, y lo protagonizan como si fuera lo único. Pero no es así, aquí el verdadero protagonista que Dios ha puesto en este mundo eres tú. Tú como persona ocupado y preocupado por las demás personas, tú como individuo ocupado y preocupado por los derechos del individuo, tú como creatura en relación profunda con el Creador. Tú, tomando las riendas de las decisiones de tu vida, de tu casa, de tu pueblo y de tu país. Basta de delegar ciegamente a otros las decisiones de tu vida y la de tus hijos. Esta época nueva es tu época, vivida bajo la luz de los valores cristianos.

Época nueva, actitud y acciones nuevas

Debemos ver este nuevo mundo con ojos de esperanza, de bondad. Será el nuevo mundo, donde la democracia estará en tus manos y no en la de los políticos como si solo fuera deber de ellos. Un mundo donde la generosidad y la caridad debe brotar de tus manos y no nada más, de las manos eclesiales, de los sacerdotes y religiosas. Esta será una época de la responsabilidad civil real, donde hayamos aprendido lo aprendido de nuestros errores del siglo pasado. Bendita nueva época que nos dará la oportunidad de pasar del subjetivismo, a una nueva forma de antropocentrismo equilibrado; será una época donde se realce la libertad religiosa, para que nuestros pasos se encaminen libremente y con compromiso de vida al Dios que nos ha salvado a través de su hijo. Será la oportunidad de que nuestros pueblos no crean nunca más las demagogias engañosas disfrazadas de bondades que terminan siendo tiranías opresivas de sus pueblos. (las mismas acciones dan los mismos resultados)

Aquí está, ha llegado, el mundo ha madurado, contemplemos y vivamos este cambio de época con sus bendiciones y precaviendo sus posibles pormenores.

P. Erik Sánchez Rodríguez